domingo, 7 de agosto de 2011

La paradoja

Hoy en día nosotros elegimos qué consumir, qué información leer, qué película ver, qué libro comprar. Para ello vivimos en un mundo que nos ofrece un abanico de posibilidades y alternativas, en donde las puertas para lo nuevo están abiertas y a solo un click de distancia.
En ese sentido, el mundo ya no puede sujetarse de los que alguna vez fueron los conceptos que formaron instituciones: los supuestos de generalización y rigidez. A medida que crece la customización y la demanda  por alternativas éstos pierden legitimidad. Basta con observar las grandes instituciones como la religion, los partidos politicos, incluso los clubes deportivos como para percibir este cambio.  
De hecho, el humano ha adquirido cierta habilidad para elegir y construir en base a sus motivaciones e intereses. Por lo tanto las estructuras rígidas no son comprendidas, ni tampoco encontrando lugar en el espacio del individuo, y si bien se reconoce un orden, es el mismo individuo quien paradójicamente el que lo condiciona. La paradoja entre entrar en una organización pero a su medida.  
Es entonces donde me pregunto: es posible que una organización pueda alinear motivaciones e intereses sin el poder de elección entre los actores que la componen?